domingo, 17 de septiembre de 2017

la intensidad nunca domestica




Ya no queda tiempo, ni sueños, solo duermevelas e intensidad.
Y la intensidad no pertenece al ámbito de lo doméstico, solo crece en libertad.
Porque doméstico viene de domesticar.

viernes, 15 de septiembre de 2017

Una jodida historia de amor


Isabella Gallipoli se creía aburrida, se sospechaba lujuriosa, se convertía en ruiseñor cuando el otoño desnudaba árboles. Y luego los bomberos tenían que venir a bajarla, porque desafinaba bastante y sufría de vértigo.
Se enamoraba siempre de un bombero diferente, que correspondía a su pasión durante seis peldaños, y luego, aburrido, la dejaba caer.
(Salem)

jueves, 14 de septiembre de 2017

el detalle es lo que importa

-->  Las famosas pruebas de amor de las que habla Cocteau, están únicamente en los detalles. No son posturas, no son palabras. Llegan silenciosas y hablan el lenguaje más consistente, el que nace del corazón.

domingo, 10 de septiembre de 2017

el peligro del apego





Para tener un vínculo obsesivo con un objeto, idea o persona tienen que darse cuatro creencias falsas: que es permanente, que te va a hacer feliz, que te va a dar seguridad total y que dará sentido a tu vida. Cuando tienes un vínculo de este tipo no estás preparado para la pérdida y no aceptas el desprendimiento. 

Hay relaciones de pareja en las que uno de los miembros es muy dependiente del otro aunque a cambio le ofrezca muy poco amor. Esta persona invierte el 80% de su tiempo soportando una relación de mal trato para obtener muy poquito beneficio. 

El apego corrompe, eso te lo dirá cualquier psicólogo que haya estudiado este campo. Para mí, es el principal motivo de sufrimiento en la historia de la humanidad. Si el apego corrompe, pierdes tu dignidad, tu respeto, tus valores más esenciales. También pierdes libertad, y no puedes decidir cómo te vas a mover. Pierdes tranquilidad porque una de las características del apego es el miedo a perder aquello que deseas. Finalmente, pierdes también la alegría. Tu mente está tan metida en invertir recursos que pierde la posibilidad de disfrutar la vida con muchas otras cosas, te absorbe. 

martes, 5 de septiembre de 2017

ser provisional tiene premio


Debemos preguntarnos si nos aman porque estamos ahí siempre. O si es porque te dejas a pedazos por todas partes. En ocasiones hay que ser más provisional. Márchate. Que es hora. Déjalo todo perdido de ausencias. Y pregúntate si te amó porque te fuiste. En ocasiones somos cajones dónde guardar cosas que no se necesitan.

de la intensidad, hasta apagarse




En el mundo hay un único peligro: morir por falta de intensidad, apagarse. Comienzas a ser viejo cuando decides no arriesgar lo que tienes. No importa si estás bien o mal, lo que quieres es tranquilidad. Y la encuentras. Morirse es quedarse tranquilo para siempre. Por eso empiezo a sentir el peso de la edad, porque ya he arriesgado más de lo que podía, incluso un poco más un poco menos de todo lo que tenía.

Da igual, pienso que si soy capaz de arriesgarme de nuevo habré recuperado algo que no es confianza sino seguridad en que nunca va a pasarme más de lo que puede sucederme.
Me divierte pensar que un nuevo episodio de esos que te hunden, y que me han sucedido varios estos últimos años, me ha llevado a pensar con ilusión en volver a empezar.

Soy libre, siempre lo he sido, aún en los momentos que he estado atrapada, he sido libre para arriesgarme, porque la libertad, es no tener miedo.


(editado)

miércoles, 30 de agosto de 2017

un curso sin pupitre

 

Comienza un curso para el que no me he matriculado. Comprender y abandonarse de modo inmediato. O no comprender y  volver a comenzar... Y ¿por dónde? En mi vida sucede todo hoy como con la lectura. Confundidas ya las referencias en mi cabeza, abandonado el pasado, extraviada dentro del vientre perdido de la civilización, trato de fluir hacia un punto que me lleve a un nuevo destino.

Comenzaré desde otro punto y seguiré una linea discontinua;nunca uniforme, en la que lo inmediato dará siempre paso a lo que no puede ser definitivo. Un curso en el que posiblemente no tenga pupitre y me quede de pie mirando simplemente por la ventana. Todo lo que merece la pena en la vida no se aprende en las clases.