miércoles, 21 de febrero de 2018

Un verdadero des-cuento


Isabella Gallipoli se creía aburrida, se sospechaba lujuriosa, se convertía en ruiseñor cuando el otoño desnudaba árboles. Y luego los bomberos tenían que venir a bajarla, porque desafinaba bastante y sufría de vértigo.
Se enamoraba siempre de un bombero diferente, que correspondía a su pasión durante seis peldaños, y luego, aburrido, la dejaba caer.
(Salem)

Hay cuentos que son descuentos. Y amores de saldo, de temporada.

jueves, 15 de febrero de 2018

Niza: inauguración

Hoy jueves el alcalde de Niza ciudad de la que soy fan, inaugura mi colección y la verdad me siento como si me hubieran dado un premio a mi obsesión por las imágenes. Además será en un Museo dedicado al gran fotógrafo Charles Negre y compartiendo salas con otro que admiro: Todd Hido. Y aunque no soy dada al “postureo” si quiero dejar aquí mi alegria.
Nunca pensé que me sirvieran para hacer unas excursiones tan bonitas. 

martes, 13 de febrero de 2018

la autoestima quebrada produce insomnio


Vivir sin autoestima (es decir, sin respeto propio) es estar despierto una noche, más allá del alcance del vaso de la leche tibia, del somnifero y de la mano dormida sobre la colcha. Es estar contando los pecados por omisión, las confianzas traicionadas, las promesas sutilmente rotas, los dones Irrevocablemente desperdiciado por la pereza de la cobardía o el descuido. 

Por mucho tiempo que lo pospongamos, finalmente nos tumbamos solos en esa cama notoriamente incómoda, esa que hicimos nosotros mismos, dejándonos esa autoestima. Así que dormir en ella o no dormir depende, por supuesto, en nuestro respeto.

jueves, 8 de febrero de 2018

el hilo invisible: la madre

He aprendido muchas cosas en cine. Por ejemplo que cuanto más lenta es la película mejor es. He visto la última de Paul Thomas Anderson y es una obra maestra sobre la moda, sobre el edipo, sobre la necesidad de amar y no saber. Y he aprendido que para conocer quién es una persona puedes hacerlo a través de lo que desayuna. La comida dice mucho de todos nosotros. Tanto como el vestido o la biblioteca.

Daniel Day-Lewis en otra actuación magistral es un diseñador de moda londinense,  basado en Charles Jammes el hombre de la sedas, y Balenciaga el hombre de la arquitectura. Es exquisito y un fanático del control que vive rodeado de una cuadrilla de mujeres atendiendo todos sus caprichos creativos. Su hermana, mujer dura y fiel despide a las amantes cuando él se cansa. Cuando conoce a una camarera la convierte en  "la nueva" y en modelo de sus creaciones. 

Es un hombre emocionalmente paralítico y controlador que se encuentra con una ingenua que no lo es tanto. Con un peculiar peligro: se enamora de él. Y hasta ahí puedo contar. Un edipo sin resolver y una gran obra maestra, para corazones débiles y amantes de lo lento.

(Cecil Beaton, modelos con ropa de Charles Jammes) (en mi colección).

viernes, 2 de febrero de 2018

desgastes y tiempos



Encontrar el amor verdadero es como encontrar la rosa de lo sublime en la cruz de la vida diaria. Es una loteria de la que hay que pagar muchos impuestos. El que no atiende y desatiende tiene mucho tiempo. El que prioriza se queda viviendo en algo que es un tiempo suspendido.

El amor al no entender de geografía no tiene límites. Siempre el que ama o se deja amar los pone.Los que no conocen el amor creen que es una sucesión de deseos que puede usar y tirar.

jueves, 25 de enero de 2018

volar sin paracaidas

Andrés Calamaro empieza así su canción Paloma: “Mi vida, fuimos a volar con un solo paracaídas”. Es un gran verso. 


Si el amor existe y dura tres años, probablemente sea porque ese es el tiempo que tarda una pareja en descubrir que ha subido tanto que ya solo puede salvarse uno. Ninguna persona enamorada en pleno ascenso se preocupa de la bajada: no lo hacen los drogadictos ni los pasajeros de un avión, más pendientes de no estrellarse en el viaje de ida que en lo que ocurrirá en el de vuelta.

Creo que en ocasiones se estrelln los dos, incluso el que creía salvarse saltando en pleno vuelo.

viernes, 19 de enero de 2018

están ahí y no las oyes



Llevo dentro de mí mucha poesía; es, cómo decirlo, las otras vidas de mi vida. No es gran poesía es simplemente la tristeza del vivir y la alegría de seguir haciéndolo.

Lo que realmente dirige tu vida es el accidente. Algo que te pasa y te muerde el cuello y te despierta la conciencia. Algo lleno de verdad, crueldad y pasión. Algo que en el fondo siempre esperas, y cuando llega, o te mata o te devuelve a la vida real.

Y la llevo dentro y en ocasiones la expongo aquí, porque hay palabras que no pueden decirse si alguien no necesita oirlas.

Foto Dillon Marsh.